Miércoles, julio 6

El aprendizaje del idioma Inglés en edades Tempranas

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El aprendizaje  del inglés en  edades tempranas genera numerosos beneficios y en particular mejora la competencia comunicativa en este idioma y en su idioma materno.

Son muchas las investigaciones dentro del campo de la Psicología y Pedagogía que refieren la importancia de iniciar el aprendizaje de un segundo idioma en edades tempranas ya que el cerebro del niño es mucho más susceptible a nuevos aprendizajes. Todos nacemos con una capacidad extraordinaria que nos permite aprender no sólo uno, sino varios idiomas, de una forma casi automática. Sin embargo, generalmente a los adultos nos cuesta mucho más trabajo aprender una lengua extranjera a la que no fuimos expuestos durante nuestra infancia. Pero, ¿por qué puede suceder esto? Un equipo de investigadores estadounidenses de la Universidad de Cornell ha logrado determinar las diferencias que existen entre los cerebros de personas bilingües que aprendieron dos idiomas cuando eran niños, y los que estudiaron una lengua extranjera cuando ya eran adultos. Afirman que las personas que aprendieron dos idiomas durante su infancia poseen una sola región cerebral que se encarga de almacenar e interpretar ambas lenguas. Mientras que las personas que aprendieron solamente su idioma materno cuando eran niños, y más adelante aprendieron un segundo idioma cuando eran adultas, existen dos áreas cerebrales distintas que se ocupan de almacenar e interpretar cada una de estas lenguas. Según estas investigaciones, durante la infancia una sola región cerebral es capaz de ocuparse de dos idiomas al mismo tiempo, lo cual facilitaría su aprendizaje. Sin embargo, conforme pasan los años, la región encargada de interpretar el idioma materno no es capaz de adaptarse a una nueva lengua, y el cerebro se ve obligado a dedicar otra región de su estructura al aprendizaje de un segundo idioma. Por este motivo, el esfuerzo mental que se requiere es mucho mayor en el caso de los adultos que en el de los niños.

Todos conocemos las ventajas que implican el aprendizaje de un idioma. Sin embargo,  es necesario resaltar las recientes investigaciones realizadas en la Universidad de Cagliari, liderados por el Dr. Lauchlan quienes han determinado que los niños bilingües se desempeñan mejor que los monolingües en habilidades para resolver problemas y en pensamiento creativo. Se sostiene que  los niños que estudian una segunda lengua a edades tempranas obtienen mejores resultados en el aprendizaje de las matemáticas que aquellos que inician su aprendizaje más tardíamente.

 Se sugiere iniciar este aprendizaje entre los tres y doce años de edad – una vez que el niño tiene totalmente adquirido su lengua materna. En este sentido,  favorece el hecho de que no existen presiones de diferente índole (sociales, laborales, etc.) que, podrían entorpecer el aprendizaje del inglés y que se presentan en la vida adulta o en adolescencia. Los más pequeños aprenden de manera menos consciente, con menor ansiedad, mientras que a partir de la adolescencia, las preocupaciones por el qué dirán, les provocan inhibición, ansiedad, temor al ridículo a la hora de hablar, y que podrían interferir  en el aprendizaje de esta segunda lengua. Desde una perspectiva fonológica, el niño pequeño tiene una capacidad innata pare percibir y para almacenar sonidos lingüísticos correctamente, aunque su habilidad para percibirlos y entenderlos sea mayor que su capacidad para emitirlos. Se debe  aprovechar la capacidad imitativa que tienen los niños pequeños, el uso de la  imaginación, así como fortalecer su memoria que se encuentra en pleno desarrollo.

Podemos concluir que el aprendizaje temprano permite un mejor desarrollo de todas las habilidades lingüísticas y cognitivas en el niño, y a su vez, le permite desarrollar estrategias  de aprendizaje y creatividad.

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